CharlieYNe

La primera vez que entre a la casa de los chiquis fue con bombas, regalos, comida y confetis. Eramos un grupo de aproximadamente diez personas que quería llevar alegría a un grupo de niños abandonados una tarde en vísperas de navidad. Ninguno se imaginaba que en realidad eran ellos quienes estaban a punto de contagiarnos de alegría a nosotros.

Cuando toda la decoración estaba colgada, y nosotros estábamos ansiosos de conocer a los niños, un grupo de 40 chiquitos se abalanzo sobre nosotros; estaban felices de vernos, querían jugar, contarnos sus logros en el colegio, preguntarnos sobre nuestras vidas: querían conocernos.

Los payasos comenzaron a entretener a este grupo de chiquitos y todos saltaban y corrían al ritmo de su música. De repente uno de ellos se sentó en un rincón, llorando. Yo lo alcé, y me di cuenta que estaba triste porque estaba orinado, y nadie quería jugar con el. Lo tuve en mis piernas toda la tarde, lo consentí y le cante algunas canciones con las que estaban jugando los demás chiquitos. El no me dijo nada, solo me miraba con esa mirada profunda y triste. No quiso comer, y al final de la tarde recibió su regalo de navidad: un maletín plástico con ollitas para jugar a la cocina: el niño que yo había estado alzando toda la tarde era en realidad una niña de 2 añitos, con un corte de pelo muy pequeño y sin aretes, su nombre :Juliet.

La fiesta termino entre sonrisas, abrazos, dulces, y una oración muy bonita que uno de los niños hizo dando gracias a Dios por la visita, pidióndole que nos bendijera a nosotros. A nosotros??? Que acto mas desinteresado. Recuerdo que se me aguaron los ojos de solo pensar en las comodidades que tenia en mi casa, a la que pronto iba a regresar, y este chiquito pidiéndole a Dios por mi.

Un par de semanas después de la fiesta, decidí regresar a la casa de los chiquis y visitarlos. En el momento en que la puerta se abrió todos se abalanzaron nuevamente sobre mi; me abrazaron, estaban felices. Uno de ellos salto a mi pierna y se agarro tan fuerte de ella que no me dejaba caminar. Cuando mire hacia abajo, era Juliet, aquella niña que tuve cargada toda la tarde en la fiesta. La alcé y ella estaba feliz de verme, se reía, me abrazaba.

Pase un par de horas con los chiquis ese día mientras se comían unas onces que les había llevado, pero Juliet no se bajaba de mis piernas. No me soltaba. Todo el tiempo estaba recostada en mi, como pidiéndome que la consintiera, y como no? ella no inspiraba nada diferente a ternura.

Juliet Y Carol

Éramos cuatro haciendo lo mismo con diferentes niños. Carlos, Donna, Camilo y yo. Pero ellos eran tantos… 40!!!! …y nosotros 4. Todo el tiempo estábamos preocupados pues desde la primera vez nos dimos cuenta que lo que estos niños mas necesitan es cariño, así que una noche los cuatro reunidos en una casa nos pusimos a pensar que mas podíamos hacer, y de allí salio la idea del Plan Padrino: Un proyecto en el cual cada niño podría tener su propio padrino, una persona especial que lo visite, saber que afuera de su casa hay alguien que lo quiere y que se preocupa por el o ella, alguien que este pendiente de el y lo lleva a conocer cosas que el no tiene la posibilidad de conocer en el hogar. Alguien que esta siempre dispuesto a compartir lo que es mas difícil compartir: TIEMPO.

Poco a poco se han ido sumando personas a este proyecto, pero aun nos faltan muchas: a este momento mas de la mitad de nuestros chiquis están sin padrino, por eso es que necesitamos tu ayuda! Si quieres convertirte en un padrino, contáctanos! Es Muy facil: es visitarlo al menos una vez cada dos meses, compartir con el tu tiempo, y sacarlo de paseo. Es un trabajo voluntario que tiene la mejor recompensa: el cariño que ese niño te va a dar, y la amistad que va a salir entre ustedes dos, que no se va a poder comparar con nada que hayas vivido antes!

2 Responses to “Un Buen Comienzo”

  1. Bibiana Castro
    13:37, 22.01.2010

    Hola,
    Queremos recibir información sobre como opera el Plan Padrino y conocer la fundación. Agradezco me contacten para saber qué debemos hacer.

    Bibiana Castro
    Teléfono: 3182221069

  2. у меня уже есть…

    Ninguno se imaginaba que en realidad eran ellos quienes estaban a punto de contagiarnos […….

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